Los conocimientos y saberes ancestrales, tradicionales y
populares no son solo del pasado, son prácticas vivas de los diversos
pueblos y nacionalidades de nuestro país. Tener presente estos conocimientos y
saberes nos sirve para comprender el pasado, el presente y sobre todo para
construir el futuro de las diversas culturas que habitan en nuestro territorio.
Es por esto que estamos hablando de saberes que han sido y son herramientas
fundamentales en la vida de nuestros pueblos, en sus dinámicas y en sus
relaciones como sociedades, así como también en sus relaciones con la naturaleza.